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Robledo de Chavela (Madrid), España.

Vacunación
Parte I - La polémica de las vacunaciones

Una practica que se empezó hace muchos años y que carece de validez o verificación científica es la de las revacunaciones anuales. Casi sin excepción no hay requerimientos inmunológicos para las revacunaciones anuales. La inmunidad a los virus persiste durante años o durante toda la vida del animal. La vacunación exitosa contra la mayoría de los patógenos bacterianos produce una memoria inmunológica que permanece durante años, permitiendo a un animal desarrollar una respuesta protectora anamnésica (secundaria) cuando está expuesto a organismos virulentos... Es más, la revacunación con la mayoría de las vacunas virales falla en estimular una respuesta protectora anamnésica (secundaria) cómo resultado de la interferencia con los anticuerpos existentes... La práctica de la revacunación anual en nuestra opinión debería considerarse de eficacia cuestionable a menos que se use cómo un mecanismo para facilitar un exámen físico anual o sea requerido por ley (es decir, algunos estados requieren revacunaciones anuales contra la rabia). -- Tom Phillips and Ron Schultz, "Canine and Feline Vaccines," en Current Veterinary Therapy XI, ed. R. Kirk and J. Bonagura (Philadelphia: Saunders, 1992)

l extracto de arriba es de un libro pilar de la medicina veterinaria convencional: Current Veterinary Therapy XI . Si no vacunamos a los humanos todos los años, ¿por qué nos recomiendan vacunar a nuestros perros todos los años? Muchos veterinarios (tanto convencionales cómo holísticos) hoy en día se están cuestionando seriamente las directrices actuales de vacunación en animales, incluso veterinarios inmunólogos destacados creen que estamos sobreacentuando la inmunización. Entiendo que éste es un tema candente, ya que desafía a 50 años de expansión rápida del uso de las vacunas y a los ingresos que proporciona tanto a los veterinarios cómo a los laboratorios que fabrican las vacunas, por lo que crea controversia y presenta un dilema ético.

La historia nos cuenta que la introducción de las vacunas paró epidemias al limitar la propagación de enfermedades contagiosas, tanto animales cómo humanas, llevando a una mortalidad reducida. En animales, esto nos enseñó que los animales domésticos estaban viviendo más tiempo debido a esas vacunas y a sus "dueños responsables." Pero lo que no nos cuenta es que el propio Pasteur finalmente se retractó bastante de sus propias teorías con la máxima, "el microbio no es nada, el terreno lo es todo", y que su éxito con la rabia no fué ni mucho menos tan fantástico cómo él clamó en un principio. Es más, si observamos algunas enfermedades humanas (ya que hay más datos facilitados que para enfermedades animales) tales cómo la polio y el sarampión, podemos ver que la tasa de mortalidad por sarampión había disminuido en más de un 95% antes de que se introdujera la vacuna y que la tasa de mortalidad por polio había disminuido en más de un 50% antes de la introducción de la vacuna (datos de Vaccines: Are They Really Safe and Effective, autor: Neil Miller - New Atlantean Press, 1994), por lo que podemos ver que estas enfermedades estaban disminuyendo igual de rápido antes que después de que comenzara la vacunación. Por tanto, parece que la vacunación no tuvo un efecto positivo en estas enfermedades, sino más bien que fueron disminuyendo a través de la resistencia natural de la población y la mejoría de las medidas higiénicas.

Se sabe perfectamente que cierto número de humanos sufren daños a causa de las vacunas, pero la mayoría de los veterinarios dicen que sólo una pequeñísima minoría de perros y gatos lo hacen y sufren reacciones vacunales adversas. Los veterinarios homeópatas no lo vemos así, de hecho creemos que los riesgos son mucho mayores de lo que se admiten. Hay investigación científica sólida que demuestra que las vacunas pueden ser dañinas. En su libro, What Vets Don't Tell About Vaccines, Catherine O'Driscoll aporta hechos investigados sobre que las vacunas pueden producir encefalitis (una inflamación del cerebro) - la encefalitis tiene muchos síntomas diversos, que normalmente conllevan un estado altamente sensibilizado cómo alergias, problemas de piel, problemas de comportamiento, convulsiones, desórdenes alimenticios y más-, están mezcladas con venenos mortales, pueden producir la enfermedad frente a la cual deberían prevenir, se eliminan al ambiente propagando enfermedades y desarman y desequilibran el sistema inmune.

En mi experiencia cómo veterinario convencional he visto muchas veces perros perfectamente vacunados contra la parvovirosis contraer dicha enfermedad (lo que demuestra que las vacunas no son efectivas al 100%) e incluso perros contraerla del propio virus contenido en la vacuna - la explicación que normalmente se da a esto es que "el perro debía tener las defensas bajas", lo cual nos indica que el animal debe ser susceptible a la enfermedad para poder contraerla y si son animales con un problema crónico subyacente que debilita el sistema inmune (cómo el que causa la revacunación excesiva y que incluso se transmite a la descendencia) es muy probable que esto ocurra. También he tenido casos de reacciones alérgicas a las vacunas, no sólo en cachorros y gatitos, sino también en perros y gatos adultos que nunca antes las habían tenido (seguramente por la alteración del sistema inmune a consecuencia de las revacunaciones de todos los años anteriores). He sido afortunada que ninguno de mis pacientes muriera a consecuencia de estos "accidentes" (cómo los llaman los veterinarios convencionales), pero sé de colegas a quien sí se le han muerto pacientes por un shock anafiláctico o de una insuficiencia renal aguda a causa de la vacuna. Cada vez más veterinarios inmunólogos están relacionando muchos desórdenes inmunológicos crónicos cómo las alergias y enfermedades autoinmunes a las vacunas y esta sobrevacunación, por lo que buscan nuevos y diferentes protocolos que cambian continuamente según van siendo revisados pero que basicamente destacan la falta de requerimientos inmunológicos que justifiquen la revacunación anual. La veterinario inmunólogo Jane Dodds, DVM, en su último protocolo de vacunación revisado (Abril del 2000) sólo recomienda vacunar contra parvo y moquillo en cachorros y la revacunación de estas 1 año después en "razas o familias de perros susceptibles de o afectadas de disfunciones inmunológicas, enfermedades inmuno-mediadas, reacciones inmunitarias asociadas a las vacunaciones, o enfermedades endocrinas autoinmunes (por ejemplo, tiroiditis, enfermedad de Addison o enfermedad de Cushing, diabetes, etc.)" En años sucesivos, recomienda "medir títulos de anticuerpos séricos contra agentes infecciosos específicos cómo el virus del moquillo y parvovirus. Esto está especialmente recomendado para animales que previamente han experimentado reacciones adversas a las vacunas o razas con mayor riesgo para dichas reacciones (por ejemplo, Weimaraner, Akita, American Eskimo, Gran Danes)." El hospital docente de la Escuela de Veterinaria de Colorado (Colorado State University Veterinary Teaching Hospital) en EEUU hace recomendaciones similares para perros y para gatos su programa recomienda vacunar a los gatitos rutinariamente exclusivamente de panleucopenia, rinotraqueítis y calicivirus (y no de leucemia, peritonitis infecciosa, felina, etc.), revacunando al año y luego cada 3 años si fuera necesario y explican que "su adopción de este programa de vacunación está basado en la falta de evidencia científica que soporte la práctica actual de revacunaciones anuales y la documentación creciente que muestra que la sobrevacunación ha sido asociada a efectos secundarios dañinos. De interés particular en este sentido ha sido la asociación de la anemia hemolítica autoinmune a la vacunación en perros y los sarcomas asociados a las vacunas en gatos" (Colorado State University's Small Animal Vaccination Protocol). Omito sus recomendaciones para la rabia, ya que las vacunas de rabia son una cuestión legal y uno debe seguir el mandato de su propio estado. La obligatoriedad actual de revacunaciones anuales contra la rabia están más basadas en el miedo que en la validez científica de dicha práctica. Si no fuera así, no parecería lógico que en algunos sitios sólo sea obligatoria cada 2 o incluso cada 3 años y que algunos estados de EEUU hayan comenzado a permitir un certificado de nivel de anticuerpos séricos en lugar de la vacunación obligatoria.

En homeopatía se viene viendo desde hace años que las vacunas son dañinas. Además del riesgo inmediato de los efectos secundarios de las vacunas tales cómo las alergias y shock anafiláctico hay otras razones por las que las vacunas se deben evitar siempre que sea posible ya que representan un asalto enorme al sistema inmune del organismo. Microorganismos atenuados o virus o bacterias muertos se inyectan en el organismo, una via antinatural de infección. Este insulto al organismo evita la primera línea de defensas inundando el organismo con millones de microorganismos o partículas virales, causando irregularidades y anormalidades en el sistema inmune que después se manifiestan cómo enfermedades crónicas en los animales. El efecto global, si bien puede potencialmente llegar a protejer al individuo de una enfermedad aguda específica (de nuevo recuerda que ninguna vacuna es efectiva al 100% en proveer inmunidad), es el debilitamiento o desequilibrio del sistema inmune de modo que las tendencias subyacentes de enfermedad afloran a la superficie, lo cual significa que las vacunas representan un gran estrés. En periodos de tiempo más o menos cortos (de unos dias a varias semanas) tras la administración de vacunas a menudo vemos comenzar problemas crónicos como la epilepsia, alergias cutáneas, infecciones respiratorias persistentes, síndrome de colon irritable, enfermedades autoinmunes y cancer, sólo por nombrar algunas. Lo que actualmente vemos son generaciones de animales sobrevacunados y cuya descendencia está sufriendo el castigo de este abuso médico. Aún cuando las vacunas han podido ayudar a reducir la incidencia de enfermedades agudas severas, el resultado ha sido la aparición de nuevas epidemias de enfermedades crónicas más insidiosas que son dificiles de tratar o incluso de curar y que aminoran la calidad de vida de muchos individuos y animales.

La decisión de vacunar o no a sus compañeros animales o de qué vacunar y de qué no, debe hacerse cuidadosamente evaluando el riesgo real de exposición a los agentes y la efectividad real de las vacunas a nuestro alcance. Jane Dodds, DVM dice, "Yo NO uso vacunas frente a Bordetella, corona virus, leptospirosis o enfermedad de Lyme a menos que estas enfermedades sean endémicas en el área local o perrera especifica. Es más, las bacterinas de leptospira actualmente permitidas no contienen las serovariantes que causan la mayoría de la leptospirosis clinica hoy en dia." De hecho, la efectividad de estas vacunas en perros es seriamente cuestionable y son muy dañinas. Igual ocurre con las vacunas de leucemia y peritonitis infecciosa felina en gatos. El veterinario homeópata Charles E. Loops en el artículo The Vaccination Dilemma and Your Healthy Companions hace las siguientes recomendaciones para gatos y perros: "...Recuerda, LAS VACUNAS SON DAÑINAS. Sólo vacuna si la amenaza es real. Las siguientes son algunas de mis recomendaciones que conciernen a la salud de tu compañero al elejir si vacunar o no.
1. Si puedes, no vacunes cachorros menores de tres meses de edad...
2. Los gatitos sólo se deberían vacunar de Panleucopenia y no antes de los tres meses de edad...
3. A los cachorros y gatitos se les pueden dar nosodes homeopaticos a partir de las tres semanas de edad si hay potencial de exposición a Moquillo, Parvovirus, o Panleukopenia...
4. Las vacunaciones de recuerdo son completamente innecesarias... Se pueden dar nosodes homeopaticos periodicamente si te preocupa o si piensas que tus animales viven un estilo de vida de alto riesgo.
5. Las vacunaciones de la Rabia se deben dar según dictan las leyes de los estados. Lyssinum, el nosode homeopatico, se debe administrar en las primeras horas siguientes a la vacunación. Claramente, la vacunación contra la rabia es efectiva durante muchos años más que los que los estados exigen vacunaciones de recuerdo.
6. Las vacunaciones de recuerdo pueden causar retrasos SEVEROS cuando un animal está siendo tratado homeopaticamente para probelmas crónicos...
7. Mi recomendación personal NO vacunar en absoluto. El mejor camino hacia la buena salud es alimentar una comida rica en alimentos frescos, carnes crudas para los carnivoros y evitar las vacunaciones y medicinas alopáticas. Los antbioticos y otras drogas alopaticas solo deben usarse en situaciones en que su uso está claramente indicado, y estas son exclusivamente situaciones que potencialmente amenazan la vida...
8. Los alimentos comerciales se deben escojer cuidadosamente...
9. La mejor dieta es una DIETA DE ALIMENTOS CRUDOS y tenemos recetas..."

Y ¿qué son estos nosodes homeopáticos que el Dr. Loops recomienda? Los NOSODES son remedios o medicamentos hechos a partir de material enfermo a base de diluirlos y potenciarlos según el método homeopático de modo que sólo existe la energía y carecen de toxicidad alguna. Se administran por via oral al igual que cualquier otro medicamento homeopatico y se ha visto que pueden tanto prevenir cómo curar la enfermedad de la que proceden (isopatía). A pesar de no estar reconocidos oficialmente cómo "vacunas" y de que se consideran un tratameinto no convencional, los datos aportados por veterinarios homeópatas británicos destacados como George MacLeod y Christopher E. Day y la experiencia clinica en Norte America respaldan su uso.

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