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HOMEOPATÍA Y CIRUGÍA

Publicado en Mi Comarca nº 52, Febrero 2003, p. 20

Mucha gente cree erróneamente que la homeopatía y la cirugía son incompatibles y nada más lejos de la realidad. Si bien hay ciertas condiciones patológicas en donde la homeopatía puede hacer totalmente innecesaria una cirugía, hay otras muchas en que la cirugía es necesaria y en estas los medicamentos homeopáticos tienen gran valor tanto en el pre-operatorio como en el post-operatorio. El mismo Samuel Hahnemann, fundador de la homeopatía, definió claramente las indicaciones de la cirugía, las cuales se conocen -dentro del mundo homeopático- como las "reglas de oro" para esta metodología. Básicamente podemos decir que todo proceso mecánico (fractura, luxación, esquince, etc) requiere un método de resolución mecánico. De modo similar una esquirla, astilla, espina o cualquier otro cuerpo extraño que no sea eliminado por vías naturales deberá necesariamente ser eliminado quirúrgicamente. Igualmente una colecta purulenta que no drene espontáneamente necesitará del auxilio del cirujano. Y si se trata de algún cálculo renal o vesical o de algún tumor peligroso, también allí la cirugía será de mucho valor. Por tanto, la homeopatía respeta estas indicaciones precisas y, como he mencionado anteriormente, dispone de recursos medicamentosos para ayudar al paciente a enfrentar el acto quirúrgico (medicamentos del pre-operatorio) como asimismo también presta su ayuda a la pronta recuperación post-quirúrgica (remedios del post- operatorio). Veamos a continuación un ejemplo de esto.

Una perrita yorkshire terrier fue traída a la consulta por presentar lo que fue diagnosticado como luxación de rótula con rotura de ligamentos cruzados en la rodilla. Cómo una de las reglas de oro anteriormente mencionada es que si la causa es mecánica, también debe serlo su resolución, fue remitida a un especialista en traumatología para la cirugía necesaria con instrucciones precisas de dar dos medicamentos homeopáticos antes de la cirugía para controlar en lo posible el dolor, hemorragias, infección potencial durante la cirugía y proveer una mejor tolerancia a la anestesia y volver a revisión para el post-operatorio. Si bien el especialista había pronosticado que la perra tardaría en utilizar esa extremidad plenamente de nuevo unos 6 meses y unos 45 días en apoyarla después de la cirugía (como es habitual con medicamentos convencionales si no hay complicaciones), su dueña la trajo de nuevo a los dos días de haberla operado. En la revisión las funciones vitales de la perra eran buenas, no había signos de infección, pero la perra se mostraba muy deprimida y apática, sin ganas de comer ni beber, a consecuencia del trauma de la cirugía. Elegimos un medicamento homeopático de post-operatorio individualizado para ella con estos nuevos síntomas y la perrita comenzó a mejorar por momentos... en menos de 24 horas estaba animada, comiendo y bebiendo. El resultado fue tan espectacular que en 15 días la perra comenzó a apoyar su extremidad y en menos de mes y medio la está utilizando de nuevo con plena funcionalidad.

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