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Robledo de Chavela (Madrid), España.

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EPILEPSIA

Publicado en Mi Comarca nº 60, Octubre 2003, p. 20.

La epilepsia se ha convertido en un problema frecuente en perros, es rara en gatos. Básicamente se trata de convulsiones periódicas que no tienen una causa física detectable. Ante un animal que convulsiona, es preciso hacer un diagnóstico exhaustivo ya que las convulsiones pueden ser manifestación de un problema subyacente como una intoxicación, un problema hepático o cardíaco que pueden ser graves o que pueden tener un tratamiento concreto. Una vez se ha eliminado cualquiera de estas otras posibles causas, se determina que el perro sufre de epilepsia.

El tratamiento convencional se basa en poner tratamientos farmacológicos de por vida con anticonvulsivantes, y en grados extremos de crisis mantener al animal bajo anestesia, para intentar controlar las convulsiones y disminuir la frecuencia de las mismas y a menudo falla. Además, los tratamientos con dichas drogas a la larga suelen dañar el hígado del animal. Los métodos alternativos prometen más, ya que en muchos casos la homeopatía puede curar una epilepsia y el animal deja de convulsionar sin necesidad de estar mantenido con medicación ninguna. La fitoterapia también promete ya que en muchos casos se pueden utilizar hierbas específicas como la valeriana en lugar de las drogas que no son tan tóxicas para el organismo. La dieta y otros factores ambientales son igualmente importantes. Para el tratamiento homeopático y/o fitoterapeútico es muy importante trabajar con un veterinario con la formación adecuada.

Aquí comento algunas otras medidas que pueden ser de ayuda:

1. Evitar cualquier tipo de sustancia que irrite el cerebro. Hay estudios en niños hiperactivos que indican que los aditivos alimentarios (conservantes, colorantes, etc.) afectan al cerebro de este modo. Así pues, se debe eliminar completamente de la dieta cualquier alimento comercial, golosina, premio o comida que lleve aditivos artificiales. De igual modo, se debe evitar el uso de químicos en el ambiente o sobre el animal como insecticidas, etc. Las vacunas también dañan el cerebro según indican estudios realizados en niños con marcadores biológicos de las vacunas, con lo que reitero la importancia de no sobrevacunar y por supuesto no vacunar animales enfermos (y un animal epiléptico es un animal enfermo).

2. La meta de una dieta para un animal epiléptico es promover una nutrición adecuada del tejido cerebral y eliminar las posibles toxinas del sistema. Para ello, además de evitar los aditivos artificiales, se debe limitar la cantidad de vísceras, especialmente de hígado y de riñón, ya que estas están más contaminadas por pesticidas, antibióticos, metales pesados y hormonas (toxinas).

3. Hay una serie de suplementos dietéticos que se pueden y deben incluir en el tratamiento. Las vitaminas del grupo B ayudan a la función del cerebro y por tanto son importantes para cualquier animal con una disfunción cerebral, incluyendo la epilepsia. Los antioxidantes, tanto vitaminas (A, C y E) y minerales como los ácidos grasos omega 3, también pueden ser de gran ayuda al disminuir la inflamación y degeneración del tejido cerebral.

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