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Robledo de Chavela (Madrid), España.

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HOMEOPATÍA VETERINARIA

Originalmente publicado en Mi Comarca, Agosto 2002

Quizá a muchos les resulte raro escuchar las palabras "homeopatía" y "veterinaria" juntas. ¿Quién, aunque no tenga muy claro de que se trata, no ha oído hablar de la homeopatía? Pero pareciera que es una medicina exclusivamente para el hombre. La realidad es que, si bien el fundador de esta técnica terapéutica, Samuel Hahnemann (1755-1843), era médico y por tanto la desarrolló en humanos, él mismo a primeros de 1800 la probó en su propio caballo y le curó de una patología ocular que todavía hoy se conoce como oftalmia periódica y posteriormente en 1815, recomendó públicamente la realización de patogenesias (experimentaciones homeopáticas en individuos sanos) en animales diciendo, "Si las leyes que yo proclamo son las de la Naturaleza, ellas serán válidas para todo ser vivo", aunque él no llegó a desarrollar esta idea. En 1831 surge el primer veterinario homeópata, Guillaume Lux, al pedirle un ganadero un tratamiento homeopático para el ántrax, quien posteriormente curó afecciones diversas tanto en el ganado vacuno como en caballos utilizando remedios homeopáticos. Desde entonces, con una trayectoria muy superior a 100 años en otros países europeos como Francia, Inglaterra y Alemania, la homeopatía veterinaria se ha visto eficaz especialmente en caballos, perros y gatos, pero también en explotaciones ganaderas, animales de granja, animales salvajes en cautividad e incluso en piscifactorías.

Entonces, ¿de que se trata la homeopatía veterinaria? Dicho de un modo simple, esta utiliza los remedios homeopáticos humanos exactamente del mismo modo, mediante la adaptación de los síntomas de las patogenesias humanas a los síntomas de los animales. En homeopatía (que no debe confundirse con la fitoterapia, la naturopatía ni otras modalidades holísticas) utilizamos dosis diminutas de un remedio que en individuos sanos produciría síntomas similares a aquellos de la enfermedad (ley de similitud). Los remedios homeopáticos están sacados de sustancias existentes en los tres reinos de la naturaleza, animal, vegetal y mineral, y fabricados mediante un sistema muy exhaustivo y preciso de atenuación y dinamización. Realizando una historia médica muy completa y detallada de la naturaleza de la enfermedad y de la naturaleza del paciente que posteriormente se analiza, llegamos a encontrar el remedio más similar posible, el cual generalmente se administra por vía oral en forma de gránulos, glóbulos, polvos, gotas o pastillas, para tratar a ese animal individual como un todo. Todos los síntomas físicos, mentales y emocionales se tienen en cuenta, por lo que la observación y el relato adecuado por parte de los cuidadores de estos detalles hacen que su papel sea crítico en el tratamiento homeopático de los animales. En una mentalidad convencional choca que en homeopatía no hay tal concepto de tal remedio para tal enfermedad, sino tal remedio para tal individuo enfermo. Pongamos un ejemplo para ilustrar: un perro con una "dermatitis alérgica". No consideramos que este perro tenga una enfermedad de la piel, sino más bien que los síntomas cutáneos son manifestaciones físicas del desequilibrio energético interno. TODO el perro es un individuo enfermo, aunque sus cuidadores no lo perciban así. Mirando todo el cuadro, el veterinario homeópata podrá, con el remedio adecuado para ese individuo en particular (y no para la enfermedad llamada dermatitis alérgica), restaurar el equilibrio energético y por tanto la salud a ese perro. Entonces los síntomas cutáneos desaparecerán, pero no porque hayan sido combatidos o suprimidos por ninguna droga, si no porque el perro ha recobrado su salud.

La homeopatía ha sido llamada durante mucho tiempo "la medicina del siglo XXI" y ciertamente estamos en una era en que cada vez más gente busca métodos más naturales y menos agresivos para tratar sus propias enfermedades y también las de sus compañeros animales. Al fin y al cabo la mayoría de los que tenemos animales domésticos deseamos que estos tengan una vida larga y saludable y si podemos utilizar un sistema libre de efectos secundarios, con menor riesgo y muchas veces más efectivo que los métodos convencionales para proporcionársela, ¿no tiene esto más sentido? Personalmente yo hace cuatro años, tras siete años de práctica clínica convencional, que aposté por este método terapéutico para mis propios perros y no he echado marcha atrás, por eso actualmente la pongo a disposición de mis clientes para que sus animales también puedan beneficiarse de ello. Cada vez más profesionales de la salud nos formamos en esta especialidad terapéutica mediante diplomaturas de postgrado serias. Entiendo que todavía hay mucha gente que desconoce este tipo de métodos terapéuticos y creen que pueda tratarse de "curanderismo", "superchería", etc., pero nada más lejos de la realidad. También comprendo que hay cierta gente que se ha aprovechado de este gran desconocimiento para lucrarse a base de malas prácticas y que dan mal nombre a las terapias alternativas. Por esto es que mi consejo cuando busquen algún tipo de terapia alternativa, entre las que se incluye la homeopatía, para ustedes mismos o para sus animales busquen a un profesional de la salud (médico o veterinario) cualificado con la formación correspondiente para no llevarse a engaños.

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