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Robledo de Chavela (Madrid), España.


Entrenamiento
El perro entrenado en jaula adecuadamente elegirá "su guarida" para disfrutar de sus "tesoros", ¡incluso con la puerta abierta!

Adiestramiento en Jaula

l proveer a su cachorro o perro adulto con una jaula interior satisface muchas de las necesidades de los perros como si se tratara de su guarida. Si bien a priori puede sonar como algo "cruel", cuando se entiende para que sirve y como utilizar este método correctamente, se ve que no es así.


Además de ser una herramienta efectiva para educar al cachorro a hacer sus necesidades dónde debe (ya que se toma la ventaja de que el cachorro naturalmente rehuye hacer sus necesidades en dónde come y/o duerme), la jaula puede ayudar a reducir ansiedad por separación, prevenir comportamiento destructivo (tal como morder muebles) hasta que aprenda qué debe y no morder, mantener al cachorro alejado de peligros potenciales en la casa (como tóxicos, cables eléctricos, etc.) y servirle como una caseta de perro interior móvil que se puede trasladar de una habitación a otra cuando sea necesario. También provee la ventaja de que le puede servir para que su perro viaje de un modo seguro en coche o en avión y que hay muchos hoteles que a pesar de admitir perros, requieren que no anden sueltos en las habitaciones para prevenir posibles daños que ocasione el perro.

El tipo de jaula a utilizar depende de cada uno, se pueden utilizar jaulas de plástico tipo "transportín" para viaje o se pueden usar jaulas metálicas plegables - ver la Tienda. El tamaño de la jaula debe ser lo suficientemente grande para que el animal se pueda mover dentro para girarse, quepa acostado y de pie y que en general pueda estar cómodo - ¡una jaula pequeña para el tamaño de su perro constituye simplemente un maltrato!

El proceso de adiestramiento en jaula puede durar días o semanas, dependiendo de la edad, el temperamento y las experiencias pasadas. La jaula siempre debe ser asociada con algo agradable o positivo - ¡no se debe usar nunca como castigo! - y el adiestramiento debe hacerse muy gradualmente en una serie de pasos pequeñitos, no yendo deprisa. Y la jaula siempre debe entenderse como un útil de confinamiento temporal, es decir, para unas horas, ¡no días ni semanas!

Los pasos a seguir se resumen del siguiente modo:

  1. Introducción del perro o cachorro a la jaula. Aquí se debe elegir el lugar de la casa dónde suela pasar más tiempo la familia para colocar la jaula. Motivar al perro a entrar en la jaula echando trocitos de golosinas y comida dentro - ¡nunca forzar al perro a entrar! Puede necesitarse desmontar la puerta en estos primeros pasos, para que no se cierre de un golpe y el perro se asuste.
  2. Alimentar al perro en la jaula. Dependiendo del perro, puede necesitarse comenzar poniendo la comida fuera de la jaula y según vaya cogiendo confianza cada vez más adentro.
  3. Condicionamiento del perro en la jaula para períodos más largos de tiempo. Cuando se ve que el perro ya se va sintiendo cómodo comiendo en la jaula, se comienza a cerrar la puerta con el perro dentro por períodos cortitos mientras uno está en casa. El tiempo se va incrementando gradualmente.
  4. Enjaular al perro cuando uno no está y/o para dormir por la noche. Una vez el perro permanece una media hora en la jaula sin angustiarse ni asustarse, se le puede comenzar a dejar ahí durante algunas horas mientras uno no está en casa y/o para pasar la noche - en este caso, es conveniente llevar la jaula al dormitorio. Nunca se deben hacer despedidas ni emotivas ni prolongadas.

El adiestramiento en jaula puede no ser útil para todos los perros. Tampoco se trata de algo necesario para toda la vida, ni la "solución mágica" para que el perro no moleste o no destroce (¡demasiadas horas en la jaula es maltrato!). Es una medida temporal útil mientras educamos a nuestros perros - no debe sustituir al entrenamiento. Para más información, recomiendo que lea el libro "Un Cachorro en Casa" de Ian Dunbar - ver la Tienda.

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